El infierno son las adaptaciones
Con independencia de los criterios que utilicemos para medir el éxito, parece incuestionable que Neil Gaiman es un valor en alza. El reconocimiento le llegó a este escritor británico a una edad relativamente temprana gracias a Sandman , una serie de cómics que nunca ha dejado de ser leída, apreciada o reeditada y a la que recientemente su autor ha añadido Overture , un nuevo volumen que funciona como una historia previa: lo que ya hasta la misma RAE llama «precuela». Sin embargo, la producción literaria de Gaiman no se circunscribe al mundo del tebeo e incluye un buen número de novelas y narraciones más breves, además de esporádicos trabajos como guionista. No obstante, la mayor parte de la fama actual —y los ingresos— de Gaiman parece proceder principalmente de adaptaciones de su obra. Dejando de lado una Neverwhere que en realidad fue escrita originalmente para la televisión, ya hemos visto versiones cinematográficas de Stardust y Coraline . Pero esto es poca cosa en comparaci...