Entradas

Metronomy: errores de medición

Imagen
Alguna vez he relatado la naturaleza casual de muchos de mis descubrimientos musicales, normalmente hechos gracias a un pequeño detalle leído de soslayo en cualquier reseña minúscula que llama mi atención y que pasa a funcionar como un auténtico mapa del tesoro. En ocasiones estas pistas se revelan como un callejón sin salida aunque en otras me conducen a algún hallazgo no del todo inesperado. Mucho más a menudo escucho música que se abre paso hasta mí por pura fuerza bruta, a base de acumular referencias procedentes de diversos medios. Así es como hace tres años me topé con  The English Riviera de Metronomy, un grupo del que sabía tan poco que hasta hace unos días pensaba que el mencionado álbum era su primer trabajo de larga duración cuando en realidad ya era nada menos que el tercero, por no mencionar su abultado número de EP publicados. Ni siquiera recuerdo que mi primera escucha de este disco naciera de un interés genuino sino más bien de la simple curiosidad, combinada ...

Indies, hipsters y gafapastas: la maqueta era mejor

Imagen
Durante mi primera adolescencia la publicación de ciertos libros o discos y el estreno de determinadas películas hacía que me invadiera una gran premura por disfrutar cuanto antes del objeto de deseo en cuestión. Así, recuerdo haber ido a comprar Songs of Faith and Devotion durante una tormenta de órdago o haber hecho novillos para conseguir Wild Mood Swings , amén de las numerosas ocasiones en que intenté arrastrar a alguien al cine para ver cualquier estreno "imprescindible". Pero el paso de los años ha templado aquella ansiedad juvenil y hoy son pocas las cosas capaces de generarme un sentimiento de anticipación comparable al que experimentaba entonces ante demasiadas novedades. Por ello, no creo que tuviera prisa por leer Indies, hipsters y gafapastas y el hecho de que un ejemplar que aún conserva el calor de la imprenta haya llegado a mis manos no ha sido más que una casualidad, fruto de la visita a una librería bastante coqueta. Una reseña y un par de entrevistas a...

The Burrowers: con pico y barrena

Imagen
En alguna ocasión he mencionado cómo mi aprecio por el terror hace que me resulte fácil rebajar mis expectativas y disfrutar de casi cualquier película del género, por infumable que sea el guión y evidentes sus monstruos de goma o píxel. Tanto es así que a veces llega a bastar con que un filme incluya un guiño o referencia a algo que cautive mi interés para que le otorgue mi sello de aprobación casi sin reservas, aunque se trate de un tostón casi irredimible. De estas mencionadas referencias las lovecraftianas son sin duda las que encuentro más encantadoras y por eso no he tenido problemas en encontrar atractivo en una película como The Burrowers , modesta hasta el punto de no haber sido estrenada en salas a pesar de su decente factura. Pero antes que a la obra del caballero de Providence, The Burrowers me ha recordado al ambiente generado durante una buena partida de La llamada de Cthulhu , con muchos de sus tics y convenciones. Y es que The Burrowers remite inevitablemente a la m...

Halt and Catch Fire: épica empresarial

Imagen
Hace algunas semanas que finalmente encontré la ocasión de leer Retromania de Simon Reynolds, una exhaustiva obra sobre las múltiples maneras en las que la cultura actual se autofagocita. El texto podría haber sido menos prolijo pero a cambio el análisis de las formas en las que la cultura es consumida en la actualidad resulta muy esclarecedor, centrándose sobre todo en lo musical pero sin olvidar otros medios. Reynolds incluso tiene en cuenta la importancia de la moda, insustancial en apariencia pero capaz de fijar de manera perenne la imagen de una época en el imaginario colectivo. Sin embargo, un elemento interesante en el que Retromania no se detiene es el creciente interés en nuestros días por la historia de la informática de consumo y la nostalgia por los primitivos ordenadores personales de los años setenta y ochenta del siglo pasado. El llamado retrogaming está en auge y hasta mi viejo Amstrad CPC ha dejado de ser una antigualla inútil para adquirir un inesperado estatus ...

...y todos para uno

Imagen
Arturo Pérez-Reverte es un autor a menudo vilipendiado, de filiación política cuestionable y frecuentemente tachado de altivo, cuando menos. Hace tiempo que dejé de seguir su carrera y, aparte de su ingreso en la RAE, apenas sé de él que compatibiliza su abundante producción de bestsellers con la de columnista ocasional en diversos medios. Sin embargo hubo una época en la que dejar caer su nombre en conversaciones sobre libros no suponía arriesgarse al inmediato escarnio a manos del esnob de turno. Incluso era posible proclamar interés en su obra a cara descubierta, sin camuflar esta afición tras la estupidez posmoderna y autocensora del placer culpable. No recuerdo cuándo o cómo conocí a Pérez-Reverte pero no he olvidado que terminé con uno de sus libros en mis manos tras leer un artículo nada menos que en la efímera edición española de la revista Dragón. Aquella extensa reseña de El club Dumas parecía fuera de lugar entre tanto texto dedicado a Dungeons & Dragons , pero co...

School of Rock: contrarrevolución

Imagen
Una de las visiones del rock que encuentro más difícil de asimilar es la que se esfuerza en retratarlo como una disciplina de carácter monolítico, regulada por múltiples normas y poblada por un número creciente de artistas intocables y discos imprescindibles. Un melómano ya no puede limitarse a cultivar las parcelas de su interés porque el eclecticismo ha dejado de ser una opción personal para convertirse en algo exigible a todo connoisseur . De este modo, cada uno de los álbumes que aparecen entre los quinientos mejores de todos los tiempos según la NME —o en cualquier otra lista de moda— merece nuestra atención y su escucha es exigible, sin importar que prefiramos el punk o el funk: el hipsterismo se ha consolidado como la vertiente musical del pensamiento único. Este afán por considerar el rock como una rama más del saber puede verse con claridad en una película como School of Rock , que señala los estrechos cauces por los que debe discurrir la música popular y el inmenso núme...

Prometheus: la ciudad de los antiguos

Imagen
Ya antes de su estreno Prometheus era una película polarizadora, que dividía al público entre quienes aplaudían el retorno de Ridley Scott a sus raíces y los que criticaban la reescritura del guión llevada a cabo por Damon Lindelof. Pero mi sensación tras el primer visionado fue la de hallarme ante una obra incompleta, protagonizada por personajes cuya motivación era un misterio impenetrable y con un argumento que parecía tejido en ganchillo, de puro agujereado. En aquel momento pensé que, como ya ocurriera con El reino de los cielos , un futuro montaje del director solucionaría parte de estos problemas. Pero en esta ocasión la respuesta de Scott fue que la versión estrenada en cines era la definitiva y que ahí quedaría todo, al menos hasta la incierta llegada de un segundo capítulo. Aún así, los dos años transcurridos desde entonces han hecho que pueda revisitar esta película con ánimo de disfrutarla a despecho de sus numerosas deficiencias: no en vano Prometheus goza de un arran...