Prometheus: la ciudad de los antiguos

Ya antes de su estreno Prometheus era una película polarizadora, que dividía al público entre quienes aplaudían el retorno de Ridley Scott a sus raíces y los que criticaban la reescritura del guión llevada a cabo por Damon Lindelof. Pero mi sensación tras el primer visionado fue la de hallarme ante una obra incompleta, protagonizada por personajes cuya motivación era un misterio impenetrable y con un argumento que parecía tejido en ganchillo, de puro agujereado. En aquel momento pensé que, como ya ocurriera con El reino de los cielos , un futuro montaje del director solucionaría parte de estos problemas. Pero en esta ocasión la respuesta de Scott fue que la versión estrenada en cines era la definitiva y que ahí quedaría todo, al menos hasta la incierta llegada de un segundo capítulo. Aún así, los dos años transcurridos desde entonces han hecho que pueda revisitar esta película con ánimo de disfrutarla a despecho de sus numerosas deficiencias: no en vano Prometheus goza de un arran...