Pequeños horrores

La influencia de Lovecraft en todos los ámbitos de la ficción moderna es incuestionable, sin que el mundo del videojuego sea una excepción. Son muy comunes las referencias al estilo de la aparición estelar de Shubb-Niggurath en el primer Quake , aunque los títulos de temática explícitamente cthuloidea sean escasos. Entre estos, además de las primeras entregas de Alone in the Dark no podemos olvidarnos de aventuras gráficas como la entretenida Prisoner of Ice y la mucho menos jugable Shadow of the Comet . Pero tras Call of Cthulhu: Dark Corners of the Earth el panorama se ha mostrado más que yermo, pese a que es posible que nunca haya habido tanto interés en el legado de Lovecraft como hoy. Por ello es una buena noticia que un buen puñado de compañías independientes hayan comenzado a despuntar, creando juegos de diverso pelaje con recursos muy escasos y que se ofrecen a precio de saldo. Los dispositivos portátiles y el creciente interés en el llamado retrogaming han desempeñado u...