Para siempre

Hace ya unos cuantos años que el concepto de álbum se halla en franco retroceso por razones de diversa índole. Dejando de lado las causas, el hecho es que la canción - o el hit , si así lo preferimos - ha terminado por despojarse del disfraz de single e imponerse al álbum por pura fuerza bruta. Aquellos argumentos iniciales en defensa de los formatos digitales frente al CD como soporte ya auguraban este resultado, con connoisseurs y listos varios afirmando que no querían estar obligados a comprar un disco completo del que sólo les gustaban unos cuantos temas. Una respuesta facilona hubiera podido ser que quizá debieran prestarle su atención a música diferente (o mejor, vaya) pero prefiero no aventurarme por terrenos tan abruptos. En cualquier caso, éstas y otras razones hacen que a veces se me antoje afectado y hasta anticuado hablar de "discos favoritos", como si ello fuera algo afín a calcular precios en pesetas o alquilar películas en un videoclub. Y, sin embargo, no ...