Desdentada
Las historias de vampiros nunca han llegado a pasar de moda del todo gracias en parte al peso literario de Bram Stoker y a las frecuentes revisiones de su obra. En ocasiones ha podido parecer que estos muertos vivientes yacían en el olvido pero siempre ha terminado por aparecer una nueva aportación con un mínimo de calidad que despertara al subgénero de su letargo, ya fuera la adaptación de Drácula dirigida por Francis Ford Coppola o las novelas de Anne Rice. Nunca llegué a apreciar demasiado la película de Coppola pero sí disfruté con las Crónicas vampíricas aunque ahora me sonroje un poco al reconocerlo. No ha sido éste el caso de Crepúsculo . Inicialmente me aproximé a este libro casi a regañadientes y tan lleno de prejuicios que terminé por dejarlo juntando polvo en la estantería durante varios meses. Pero cuando fin me atreví a abrirlo no tardé en comprobar que cuanto había oído sobre él era dolorosamente cierto. Y es que Crepúsculo se limita a ser una edulcorada historia de...