Anomalía
A pesar de haber cursado vocacionalmente unos estudios con un currículo centrado en la política, hablar de la misma no es algo a lo que sea muy aficionado. Es ya un tópico repetir que en este país todos nos creemos cualificados para desarrollar casi cualquier labor por especializada que sea y no faltan sarcásticos que afirmen, por ejemplo, que España es el país con más entrenadores de fútbol del mundo... aunque la mayoría desempeñen sus funciones desde su sofá y limitándose a lo teórico. El caso de la política es mucho más sangrante ya que se trata de un tema que nos afecta a todos y cualquiera se siente con derecho, no ya a expresar una opinión propia y tan válida como la de cualquiera, sino a pontificar y a vender juicios de valor e ideologías varias como si se trataran de verdades absolutas, como si las cosas sólo pudieran ser de esa manera y no de otras. No creo que ninguna persona con un mínimo interés en la filosofía o en la historia de las ideas, pueda evitar sentir rechazo a...